
Por Roberto Ortiz Urueña
En un país donde cuatro millones de campesinos fueron arrancados de sus tierras y hoy se mueren de hambre con sus hijos y familias, resulta inaudito y grotesco que el gobierno utilice los recursos del programa Agro Ingreso Seguro para beneficiar a reinas de belleza, altos funcionarios públicos, políticos y distinguidas familias de la aristocracia colombiana.
Para quienes nos ha tocado comer barro y trabajar intensamente para construir una pequeña empresa, resulta repugnante que más de 500 mil millones de pesos se hayan repartido de manera tan inequitativa e injusta entre unas pocas personas que no necesitaban de esa plata.



OPINION Por Juan Camilo Restrepo/ 

