
La gran frustración para los habitantes de Candelaria es que su ansiada carretera, anunciada con bombos y platillos, quedó convertida en horroroso enredo de chismosos y deshonestos.
Los vergonzosos episodios terminaron recientemente con un escándalo originado entre la Gobernación del Valle del Cauca y la firma Concesiones de Infraestructura S.A., Cisa.
El contador general de la Nación, Jairo Cano, rindió un peritazgo el 16 de febrero último, según el cual el Valle del Cauca tiene que pagar $43 mil millones y no los mencionados $21 mil millones.A poco andar,
Cano denunció amenazas contra su vida, renunció a su condición de perito y le pidió a la juez del caso, María Ximena Román, que desconociera el concepto que rindió.





