
(Noticia del Impreso) Una locomotora de 30 toneladas de peso le arrancó sus dos piernas y un brazo; tres meses después, gracias al Milagroso de Buga el niño de 9 años rueda por la vida con más ánimo que nunca.
Esta historia ocurrió en Medellín, pero por cosas del destino y de Dios tiene su desarrollo en Cali. El pasado 5 de enero de 2009 un travieso niño, sin permiso de su madre, abordó un tren que cada año hacía un recorrido por la orilla del río Medellín para admirar el alumbrado navideño.
Donde sufrió el accidente Kevin no existen los 30 metros de protección al lado y lado de la vía. A escasos cinco metros de la vía férrea se levantaron casas y allí se asentaron decenas de familias muy pobres, en lo que se denomina asentamientos irregulares.







